Descripción
Me gusta leer fotografías. Contar las sílabas y las consonantes de una imagen, descifrar el relato que cuentan dentro del relato enmarcado. Escuchar las voces de un paisaje; de un espacio vacío; de una persona que se convierte en su ficción o en el instante de un secreto sin desvelar; de un objeto dormido o deslumbrado por la luz o por la soledad que lo desmorona despacio, sin ruido, en penumbra o desventrado bajo el sol o entre la lluvia. En todas hay un doble estado de conciencia: el de la naturaleza y su intimidad que desvela el fotógrafo, y el de la mirada con la que se hace cómplice del instante que congela y narra como hace Carlos de Paz el expresionismo poético de la existencia normal, y también del misterio que se intuye en el enfoque y en el plano de ese lenguaje que estimula la conversación con nuestra mirada, y con mi escritura.






